Cartel de la Hermandad de la Exaltación (2025)

2025

Cartel de la Hermandad de la Exaltación (2025)

Concepción, noche del Viernes Santo

El cartel anunciador del Viernes Santo 2025 de la Hermandad de la Exaltación de Jerez presenta una composición equilibrada, con un esquema visual que resalta la figura de María Santísima de la Concepción Coronada en primer plano, ataviada para su salida en la tarde del Viernes Santo. Su disposición frontal y la iluminación refuerzan su protagonismo, evocando el sentimiento cofrade de barrio de su estación de penitencia.

A ambos lados de la imagen, dos velas rizadas proporcionan luz y profundidad a la escena. Estas velas con motivos florales y vegetales en cera, cuentan con hojas de vid y racimos de uvas, elementos que establecen un vínculo iconográfico con el barrio Las Viñas, sede de la hermandad.

El fondo del cartel está compuesto por una gama cromática en tonos azules, color representativo de la cofradía. Sobre esta base, se han aplicado salpicaduras de pintura en forma de estrellas, un recurso que hace alusión directa al cielo estrellado del altar mayor de la sede canónica de la corporación.

En cuanto a los elementos tipográficos, se ha optado por un estilo inspirado en la cartelería cofrade andaluza de mediados del siglo XX, caracterizado por una tipografía vertical de trazo definido y una disposición equilibrada del texto con la imagen.

Este cartel combina elementos gráficos tradicionales con referencias específicas al patrimonio artístico y devocional de la corporación, ofreciendo una representación reconocible dentro del contexto de la cartelería cofrade contemporánea.

Reseña desde el estudio teológico de la obra

El cartel anunciador del Viernes Santo 2025 de la Hermandad de la Exaltación no solo representa un elemento visual de comunicación, sino que encierra una profunda carga teológica. En el centro de la composición se encuentra María Santísima de la Concepción Coronada, cuyo rostro refleja el dolor contenido de la Madre que acompaña a su Hijo en el misterio de la Redención. Su advocación remite al dogma de la Inmaculada Concepción, exaltando su pureza y su papel singular en la historia de la salvación.

Las velas rizadas que iluminan su figura simbolizan la luz de Cristo, presente en la Virgen como modelo de fe y esperanza. Los motivos de vid y uva que decoran las velas establecen un vínculo con el sacrificio eucarístico, donde el vino, fruto de la vid, se transforma en la Sangre de Cristo, reafirmando el carácter Sacramental de la hermandad.

El cielo estrellado que sirve de fondo es una evocación del papel de María como Stella Maris, la estrella que guía a los fieles en su peregrinación terrenal. Al mismo tiempo, este firmamento nos recuerda la gloria celestial, destino último del creyente que, a través de la Cruz, alcanza la Resurrección.